Como señala la Estrategia, desde el momento de la aprobación, los departamentos de la Administración Regional tienen un papel importante en su desarrollo, colaborando con el departamento impulsor de la Estrategia, en la concreción de los instrumentos y las medidas prioritarias y urgentes que permitirán alcanzar, de la forma más ecoeficiente posible, los objetivos establecidos en esta Estrategia, concretando los tiempos de ejecución y en su caso el presupuesto necesario.

Por esta razón, no se acompaña a la Estrategia una estimación presupuestaria. Muchas actuaciones están realizándose ya y se han destinado fondos en los presupuestos y otras han de definirse en un marco sectorial con los sectores de actividad y administraciones implicadas.

Para las infraestructuras, edificios y tejidos urbanos e industriales y actividades económicas implantadas y en funcionamiento, la Estrategia pretende movilizar, a través de acuerdos ambientales de carácter voluntario, compromisos de reducción de emisiones y de adaptación progresiva a los impactos del cambio climático.

Por otro lado, para los nuevos planes y proyectos, los procedimientos de evaluación ambiental y de autorización permitirán integrar los objetivos de reducción deemisiones y de adaptación, en coherencia con la normativa europea.