En la Región de Murcia, el Consejo de Gobierno adoptó el 4 de junio de 2020 el acuerdo de aprobar la declaración institucional de emergencia climática que plantea, como hoja de ruta, los siguientes aspectos:

  1. Los objetivos y las líneas de trabajo contenidas en la Estrategia Regional de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático, incorporando el objetivo establecido por la Unión Europea de alcanzar la neutralidad climática a más tardar en 2050.
  2. Reivindicar ante las instancias nacionales y europeas la necesidad de que en la asignación de fondos europeos se contemple la vulnerabilidad de las regiones ante el cambio climático.
  3. Presentar esta declaración de emergencia climática y ambiental y los objetivos y líneas de trabajo contenidas en la Estrategia Regional de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático a los ayuntamientos de la Región de Murcia, solicitando su corresponsabilidad con declaraciones municipales de emergencia climática.

Con posterioridad, el Consejo de Gobierno de la Región de Murcia aprobó la Estrategia Regional de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático en su sesión del 11 de junio de 2020, que es un documento de líneas maestras que define la política regional en esta materia. La Estrategia concreta dos grandes objetivos:

Objetivo 1: “Reducir emisiones de los sectores difusos en un 26% en 2030 con respecto a 2005”.

Objetivo coherente con los compromisos asumidos por la Unión Europea que vincula al Reino de España. En este contexto, conviene recordar que, tras la revisión del Reglamento (UE) 2023/857, el objetivo asignado a España para los sectores no sujetos al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión se ha incrementado de una reducción del 26% al 37,7% de las emisiones en 2030 respecto a 2005, lo que implica un aumento significativo del nivel de ambición.

Objetivo 2: Además de reducir las emisiones es inevitable adoptar medidas de adaptación para hacer frente a los efectos climáticos y reducir los costes económicos y ambientales que estos acarrearán. Por esta razón el segundo gran objetivo de esta Estrategia es “Conseguir una región menos vulnerable al cambio climático”.

Para conseguir estos objetivos, en el apartado 4 del citado documento, se establecen quince grandes líneas estratégicas de actuación:

  1. Incorporar medidas de la adaptación y mitigación en los nuevos planes y proyectos a través del procedimiento de evaluación ambiental.
  2. Impulsar acuerdos ambientales (acuerdos voluntarios) para la adaptación y mitigación.
  3. Identificar y difundir acciones de mitigación y adaptación que sean ecoeficientes, es decir que además de ambientalmente favorables, son ventajosas económicamente.
  4. Focalizar esfuerzos en mitigación hacia la fuente de emisiones de gases de efecto invernadero más importante de la región mediante la reducción del uso del vehículo privado y la electrificación de la movilidad.
  5. Aprovechar la obligación legal del “edificio de consumo de energía casi nulo” para incorporar, a través de las licencias de obras, medidas de mitigación y adaptación.
  6. Fomentar que las empresas y sectores empresariales desarrollen análisis estratégicos de adaptación al cambio climático y fomentar desde las instituciones la generación de conocimiento sobre los efectos y medidas de adaptación al cambio climático de los sectores clave en la economía regional.
  7. Fomentar la comunicación de la huella de carbono y los esfuerzos voluntarios en mitigación y adaptación, en especial entre el tejido exportador.
  8. Aplicar los escenarios futuros de subida del nivel del mar en la toma de decisiones urbanísticas en la costa e iniciar la adaptación de espacios urbanos e infraestructuras previsiblemente afectados.
  9. Impulsar la adaptación al cambio climático del medio natural en sus aspectos relacionados con la conservación de la biodiversidad y áreas protegidas.
  10. Impulsar la adaptación al cambio climático del medio natural en sus aspectos relacionados con la gestión forestal.
  11. Fortalecer la salud pública actuando frente al cambio climático.
  12. Impulsar una administración pública regional de cero emisiones, así como desarrollar acciones formativas y de concienciación en todos los ámbitos con especial referencia al ciudadano como consumidor en su contribución al cambio climático.
  13. Impulsar la adaptación y mitigación a nivel municipal a través de los planes de acción para el clima y la energía sostenible (PACES) de la iniciativa europea Pacto de Alcaldes.
  14. Revisión de la planificación de inversiones FEDER, a iniciativa de la Comunidad Autónoma, para incluir actuaciones en el objetivo temático nº 5.
  15. Iniciar el camino para que en la asignación de fondos europeos se contemple la vulnerabilidad de la Región ante el cambio climático.

La aplicación de estas quince líneas estratégicas debe suponer importantes beneficios derivados de la ecoeficiencia, la economía circular y la economía baja en carbono.